jueves, 3 de septiembre de 2009

Aprender a vivir...

¿Qué cómo aprendí a vivir, y cuándo aprendí a querer?

¿Qué cómo aprendí a sufrir?


¿Cuándo? ¿Cómo?....no lo sé.


Aprendí a mirar las estrellas, alumbrando los sueños con ellas. A mirar los colores del viento y a sentir el sabor del silencio.


Aprendí a encender ilusiones y a escuchar hablar los corazones, con palabras calladas, con matices de mil sensaciones.



Cuando un día, el dolor tomó mi mano, conocí de frente a frente la tristeza, la pena y el llanto se marcharon, al sentir el amor y su grandeza.


La soledad, querida compañera, la que con tanto miedo rechazaba, me mostró la paz y la armonía de los momentos que con ella estaba.


Comprendí, el sentido de la vida, viviendo el amor y la desdicha, sintiendo la alegría y la tristeza, conociendo lo breve que es la vida.


Aprendí el valor de la paciencia, a calmar los vientos de mi ira, a llenar con mares de esperanza las zonas más oscuras de la vida.


Es así, que aprendí a vivir...