miércoles, 28 de octubre de 2009

Cambia un grito por una palabra y un golpe por un abrazo

Hay veces que me siento

como un águila en el aire.

Otras veces me siento

como una pobre colina.

Otras como una montaña

de cumbres repetidas.

Algunas veces me siento

como un acantilado

y otras como un cielo

azul pero muy lejano.

A veces uno es

manantial entre rocas,

y otras veces un árbol

con las últimas hojas.

Pero hay días que me siento

como laguna insomne,

con un embarcadero

ya sin embarcaciones.

Una laguna verde

inmóvil y paciente

conforme con sus algas,

sus musgos, sus peces,

serena en mi confianza

confiando en que algún día

te acerques y te mires,

pero te mires al mirarme...


La violencia de pareja es un proceso conocido como ciclo de la violencia, esta etapa involucra a ambos, haciéndoles pensar que todo puede cambiar de la noche a la mañana.

Esta etapa se caracteriza por experimentar períodos de calma en la relación que pueden durar meses o días, pero en el trascurso del tiempo comienzan los desacuerdos, peleas, la tensión entre ambos, donde cualquier cosa es mal interpretada por el otro. Poco a poco las peleas y roces se hacen frecuentes hasta que la tensión es tan insoportable que se encamina hacia un episodio violento y de agresiones. Luego de esta etapa viene una estación de calma, es como un pasar de la tormenta, pero la tensión y el enojo sigue; pero al llegar la etapa de "luna de miel" el agresor pide disculpas a su pareja y promete de corazón no volver a agredir e intentar cambiar.

El agredido, que ama a su pareja quiere creer en todas las promesas de cambio y así se vuelven a reconciliarse pasando por un tiempo de enamoramiento o una de las tantas lunas de miel. Durante esta etapa se llevan de lo mejor, pero al poco tiempo vuelven a relacionarse como estaban acostumbrados, volviendo otra vez los roces, peleas y la tensión. En sí, lamentablemente se está viviendo un ciclo de violencia en la que se debe tomar mucho valor, buscar ayuda en algún centro de información contra la violencia y ponerle un stop por más que ames a esa persona, porque eso ya no es amor, es maltrato, así sea psicológica con gritos o física con golpes; me imagino que debe ser difícil ver que su pareja no es la misma persona del que te enamoraste desde el principio, pero hay que ser consciente que si te alzo la mano o grito alguna vez, esto se volveré a repetir y está en la decisión de uno, más que todo por tu dignidad como persona, y las personas que quieres y quienes te rodean, buscar ayuda y en casos alarmantes cuando la pareja no entiende ante una buena conversación de tratar de comprenderse como pareja, denunciar el caso porque una persona que dice amarte y te maltrata realmente no vale la pena.